Enero, el mes de los buenos propósitos
Enero es, sin lugar a dudas, el mes de los buenos propósitos. Con la llegada del nuevo año se plantean objetivos de distinto tipo, entre los que no puede faltar el deporte. Ya sea para estar en forma, perder peso, bajar marca o cualquier otro, muchas personas deciden ir al gimnasio, salir a caminar, entrenar con un grupo de running...
Cambiar los hábitos de vida e introducir la actividad física en el día a día, es algo que agradecerá nuestra salud. Sin embargo, no es una tarea sencilla si llevamos mucho tiempo inactivos. Conviene tener en cuenta algunas cosas antes de lanzarnos a entrenar.
1. La motivación no se mantiene siempre constante
Es posible que al principio estés muy motivado con apuntarte al gimnasio o empezar a correr. Recuerda siempre la motivación que tenías al principio, antes o después se llega a un periodo en el que baja la motivación. Varios días sin entrenar por un resfriado fuerte, con más trabajo del habitual o varios compromisos sociales pueden hacer que pierdas la continuidad. Si llevas poco tiempo entrenando es fácil desengancharse, pero como ya sabías que esto podía ocurrir, debes volver a entrenar, aunque no te sientas del todo motivado. Seguro que en unos días vuelves a estar a tope. Si llevas más tiempo entrenando es más difícil desengancharse por parar unos días. El cuerpo te pide movimiento y vuelves a entrenar en cuanto puedes.
2. Planifica tu actividad
Reserva unos días y una hora concreta para entrenar. Se realista. Sabes perfectamente cuáles son tus obligaciones y el tiempo que tienes. Planifica el entrenamiento de forma que sea lo más fácil posible hacerlo. Si te cuesta madrugar será muy difícil que salgas a correr el domingo a primera hora. Tampoco es necesario que empieces con 5 sesiones a la semana y que cada vez que vayas al gimnasio pases toda la tarde allí.
Tres sesiones semanales es una buena forma de empezar. Si la falta de tiempo es un problema revisa si puedes eliminar tareas innecesarias, organizarte de otra forma o incluso entrena en el mismo horario que tus hijos. Mientras ellos hacen deporte, tú puedes caminar o correr, así acabáis todos a la vez.
3. Dosifica las fuerzas
Es algo bastante típico ver gente que empieza a ir al gimnasio, y en la misma tarde prueba las máquinas de cardio, las de musculación y además hace alguna clase de actividades dirigidas. Eso el lunes, y repite el martes, el miércoles... Pensando que esta vez se va a poner muy fuerte. Pero ese ritmo no se puede sostener. Ni el físico ni el tiempo empleado lo permiten.
Si llevas tiempo inactivo, vas a mejorar mucho con poco que hagas. Recuerda que la clave es la continuidad.
Dentro de un año seguirás entrenando y habrás mejorado mucho. Ten paciencia. Cada cosa necesita su tiempo. Se puede aumentar la flexibilidad o incluso la fuerza en una semana. Pero aumentar la masa muscular o tu consumo de oxígeno requieren más tiempo.
Respeta las fases del entrenamiento y ves poco a poco. Cualquier momento es bueno para empezar. Es posible que no puedas empezar con tus objetivos en el mes de enero. Hay otra época muy típica. Antes del verano. No esperes tanto. Si no puedes en enero, empieza en febrero. Cuanto antes empieces mejor para tu salud.
4. Busca una actividad adaptada a tu nivel
Hoy en día existen muchísimas actividades. Cada una de ellas con diferente intensidad y distintos objetivos. Relajarse, mejorar la postura, tonificar, mejorar la fuerza y la resistencia… Busca la más apropiada y empieza por las de baja intensidad. Cuando lleves un tiempo entrenando ya podrás participar en actividades más intensas.
5. Entrena en compañía
Entrenar solo requiere más fuerza de voluntad y resulta más aburrido. Aunque hay quien lo prefiere para desconectar de todo y ordenar las ideas. También es cierto que, si te acostumbras a entrenar con alguien y la otra persona se lo deja, es probable que tú también abandones. En cualquier caso, entrenar en grupo es una buena opción.
Y recuerda que, si te cuesta mucho ir a entrenar o no sabes por dónde empezar, necesitas un entrenador que guie tu preparación.
Si todavía tienes dudas para ponerte a entrenar, descubre los beneficios que puede aportarte el ejercicio físico en "10 beneficios del ejercicio físico".

